La factura de la luz traerá buenas noticias en 2026. El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha confirmado que la mayoría de los consumidores pagará menos por la electricidad el próximo año, tanto en hogares como en empresas. Esta reducción no se debe a cambios fiscales, sino a la bajada del precio de la electricidad impulsada por las energías renovables.
Los datos del mercado mayorista confirman esta tendencia. A finales de noviembre, el precio de la electricidad se situaba en 56,7 euros por megavatio hora (MWh), frente a una media anual de 64,96 euros/MWh. Esta diferencia impacta directamente en la parte variable de la factura, haciendo que el coste de la energía consumida sea menor.
Este descenso permitirá un ahorro generalizado. Los hogares con tarifa regulada PVPC verán reducida su factura en torno a un 5%, mientras que las pequeñas y medianas empresas con tarifa 3.0 TD notarán una rebaja similar, cercana al 4,95%. En el caso de las empresas industriales, el ahorro medio alcanzará el 8,5%, y los grandes consumidores electrointensivos podrían pagar hasta un 10% menos.
La factura eléctrica no depende únicamente del precio de la energía. Existe una parte fija formada por cargos y peajes regulados, destinados a financiar el sistema eléctrico. En 2026, estos costes subirán ligeramente: los cargos fijados por el MITECO aumentarán algo más del 10%, y los peajes propuestos por la CNMC alrededor de un 4%.
Estos cargos sirven para cubrir costes comunes del sistema, como la retribución a las renovables históricas (RECORE) y la compensación del mayor coste de la electricidad en los sistemas no peninsulares, como las islas, Ceuta y Melilla. Se trata de gastos necesarios para garantizar la estabilidad del suministro.
En términos económicos, los costes totales del sistema eléctrico en 2026 se estiman en 8.510 millones de euros. De esa cantidad, 4.453 millones se compensarán mediante impuestos específicos, ingresos de las subastas de CO₂ y aportaciones del Estado. El importe restante, 4.057 millones de euros, se repercutirá en la factura de los consumidores.
A pesar del incremento de estos costes fijos, el ahorro derivado de la caída del precio de la energía será mayor. Por este motivo, el resultado final será una factura más baja que la actual para la mayoría de los usuarios.
En conclusión, aunque los cargos y peajes suban ligeramente, los consumidores pagarán menos por la luz en 2026. El impulso de las energías renovables no solo acelera la transición energética, sino que empieza a reflejarse de forma clara en el bolsillo de hogares y empresas.
Fuente: LaSexta.com


